La síNteSiS dE Lo ReAL
Por supuesto, no es el trabajo de mi vida (si es que eso existe, no creo que nazcamos para trabajar), pero pagan bien, no hay que hacer excesivos esfuerzos físicos o mentales y, encima, practico idiomas, así que no me puedo quejar,...claro que me quejaré igual, porque no puedo evitar considerar que sólo hay una vida, sólo una, y eso me quita las pocas ganas que tengo de trabajar en cualquier cosa; y me produce ansias por viajar, por estar sola pensando en mis mil cosas, conocer gente, aprender a bailar tango,...y todo al mismo tiempo.
No puedo evitarlo, así que trataré de no quejarme sin motivos mayores, mientras encuentro algo mejor. Por ahora, hay compañeros muy simpáticos y otros mofetas, que desprenden malolientes caras por allá donde pisan, como en todos lados, así que disfrutaré de lo agradable e ignoraré lo demás. Aún estoy a prueba; tengo que controlar mis emociones, (ya hablaré más detenidamente de esto).
El libro de F.M. resultó ser tan bueno como esperaba, incluso mejor: es genial. Parece fácil hablar de las cosas tal y como son, pero hay que saber hacerlo: identificar y desmenuzar eso que todo el mundo sabe y en lo que nadie repara. Cortázar tenía esa habilidad y basaba en ella su literatura. Los que sueñan con ser artistas de cualquier índole buscan ese don, pueden aprender a utilizarlo, pero sólo lo consiguen si tienen la base innata.
Uno de los mejores profesores que he tenido, el de Tecnologías de la Comunicación Audiovisual, empleó en una de sus explicaciones (si se les puede llamar así, sus clases más bien eran puras reflexiones) el término entropía para darnos un consejo: eliminar lo redundante e innecesario y concentrarnos en lo verdaderamente eficaz, lo útil, la mínima parte, el átomo de lo necesario para provocar el efecto deseado.
F.M. domina la síntesis de lo real.
No puedo evitarlo, así que trataré de no quejarme sin motivos mayores, mientras encuentro algo mejor. Por ahora, hay compañeros muy simpáticos y otros mofetas, que desprenden malolientes caras por allá donde pisan, como en todos lados, así que disfrutaré de lo agradable e ignoraré lo demás. Aún estoy a prueba; tengo que controlar mis emociones, (ya hablaré más detenidamente de esto).
El libro de F.M. resultó ser tan bueno como esperaba, incluso mejor: es genial. Parece fácil hablar de las cosas tal y como son, pero hay que saber hacerlo: identificar y desmenuzar eso que todo el mundo sabe y en lo que nadie repara. Cortázar tenía esa habilidad y basaba en ella su literatura. Los que sueñan con ser artistas de cualquier índole buscan ese don, pueden aprender a utilizarlo, pero sólo lo consiguen si tienen la base innata.
Uno de los mejores profesores que he tenido, el de Tecnologías de la Comunicación Audiovisual, empleó en una de sus explicaciones (si se les puede llamar así, sus clases más bien eran puras reflexiones) el término entropía para darnos un consejo: eliminar lo redundante e innecesario y concentrarnos en lo verdaderamente eficaz, lo útil, la mínima parte, el átomo de lo necesario para provocar el efecto deseado.
F.M. domina la síntesis de lo real.
Martes, 18 de Mayo de 2004 01:27 #.



















