I'm Back

Estos días en Oviedo han sido mi verano y lo mejor que he hecho desde hace mucho tiempo. Puedo decir que he sentido felicidad. Estuve en Gijón, recorrí Oviedo por todos lados (no es muy grande), visité librerías, cafés, bar-rest-sidrería Marcelino Pan y Vino y sus escalopines al cabrales, comí fabada contundente, estuve en restaurante chino ChinAstur y demás.
Mientras estaba allí, me avisaron de que me habían admitido en el curso de Granada y ahora estoy en ello. Por ahora no llevamos mucho, así que no voy a hacer juicios por adelantado, pero espero que esto se anime en breve y aprendamos de una vez. Duermo y como en una residencia, pero no me siento a gusto, me cuesta siempre mucho integrarme, pero especialmente ahora, que ya tengo buenos amigos en la ciudad y además la residencia está llena de novatos que acaban de salir de su casa y sólo quieren beber, ligar y dar por culo. Vamos, lo de siempre, pero visto desde mis nuevos ojos más críticos y expertos.
Ayer fui con maRveLLouS al cine, en principio íbamos a ver La vida secreta de las palabras, pero sólo quedaban asientos en primera fila, así que nos metimos en El mundo de Leland, para probar. Y cómo me alegro, cuánto hacía que no salía plena y feliz del cine... Exactamente un año, desde que vi Olvídate de mí con Spike y Kronenn. He aquí un nuevo debut profundo, con un estupendo personaje protagonista de mirada melancólica y reflexiones en off, un desasosegado Pessoa-adolescente-americano sin empatía alguna. A Jena Malone parece que le atraen los papeles de novia de niño problemático de ojos tristes. Kevin Spacey es el peor personaje, no digo que lo haga mal, es que su papel no da para mucho, más plano imposible- aunque claro, yo con esto trato de no ser crítica, porque en la vida misma hay muchas personas de encefalograma plano, ¿por qué no llevarlas tal cual al cine?-. El guión es fantástico para mi gusto, tiene un ritmo muy seductor, dan ganas de saber más todo el tiempo, sólo quitaría un par de repeticiones tontas como "he cometido un error" o "no se puede cambiar algo que ya ha pasado", y por supuesto el diálogo estúpido e innecesario sobre baloncesto para explicar el nombre de un personaje. Hay detalles geniales, planos generales con doble escena, primeros planos al desnudo. Bueno, y qué digo de Sherilyn Fenn,... qué emoción verla en la pantalla grande, es una de esas mujeres de las que me confieso enamorada (compito con Spike), ojalá haga más cine a partir de ahora, está envejeciendo magníficamente.
La verdad, espero que sea la última peli de este tipo que vea, no quiero más Donnie Darkos ni American Beauties, porque si no se cargarán la brillantez de su exclusividad. Ya me pasó con el pesimismo de Ghost World y American Splendor. Por favor, inventemos cosas, no adaptemos sólo comics y novelas, ¡¡¡guiones originales!!! Sí, en gran parte por eso me ha encantado The United States of Leland (título original y, evidentemente, más adecuado, puesto que sale en la misma película, en el cuaderno de Leland). Genial la polémica que crea esta historia, hay que remover cerebros y no se puede hacer de otra forma mejor que viajando a los límites en la ficción.
Con el curso vamos a ver películas todos los viernes, así que seguramente haga más críticas cinematográficas a partir de ahora por aquí, claro que como toda crítica, serán muy subjetivas, porque dependen absolutamente de mi gusto, pero bueno, yo las hago y si queréis las tenéis en cuenta y si no, pues no. Ayer por ejemplo, vimos Radio Favela, (si os gustó Ciudad de Dios, vedla). Hoy he alquilado Los Idiotas de Lars von Trier, llevaba mucho tiempo queriendo verla, la aconsejó en clase mi profesor de Tecnología de la Comunicación Audiovisual, (el que nos hablaba de física y de la entropía), me alegro de haberla apuntado, no la veáis si no os gusta el cine independiente y experimental.



















