noPenSanDo
El mundo es un lugar extraño en el que no todo el mundo encaja. Mis días se están reduciendo a la rutina más agradable que he conocido jamás, no hago nada fuera del otro mundo, simplemente me muevo entre la gente de la ciudad, recorro sus calles sin rumbo, miro escaparates, hago fotos de maniquíes,... El curso sigue su curso y voy haciendo amistades y compartiendo secretos y locuras que nunca hubiera imaginado cuando pensé en hacerlo.
La noche ha llegado, es sábado, me encantaría plantearme el hacer un recorrido nocturno solitario como ya se propuso Golfo, pero entonces recuerdo que soy tía, a veces no me apetece nada serlo, entras en un sitio y te miran como tía y te hablan como tía y te olvidan como tía. Es detestable cuando una va sola por ahí. Me gustaría ser invisible, colarme entre las rendijas que dejan los viandantes sin que notaran más que una brisa a su lado... No es un sábado feliz hoy, no me propongo hacer nada, cada día me propongo hacer alguna cosa, pero hoy no, sólo hacer todo eso que pretendo y no hago porque nunca estoy sola. Sí, pondré música, por supuesto, el ordenador me acompañará unas horas, trataré de desvelar el misterio de Los Premios, que me ha enganchado por completo y terminaré una carta. Las sombras de la pared cambiarán con la luz de la pantalla, me plantearé renovar mis impulsos, no seguirlos como siempre, quedarme quieta, mirar al techo, pensar en estrategias, nopensar... Me siento en un punto de inflexión que no acaba de terminar, así que mejor no precipitarse, no debo tomar decisiones inquebrantables... pero, ¿qué decisión es inquebrantable? La impotencia me rodea y no me apetece seguir luchando, es mejor el silencio, es más eficaz y tranquiliza mis ataques de llegar de una vez a la meta. No todo es tan fácil...



















