eNtRe pAréNteSis (eJeRciCio dE tRaDuccióN)
Aquí se transcribe uno de los típicos diálogos de X e Y. Uno de los muchos que utilizan para relacionarse con las personas por las que sienten deseo o amor, según los casos. En esta ocasión coincide que hablan entre ellos, pero eso es igual, porque cada uno ha representado la escena innumerables veces. X con multitud de mujeres; Y con muchísimos hombres.
Para una mejor comprensión de las frases se proporciona, entre paréntesis, una traducción de las mismas.
Y -con cara de asco-: Qué pasa (otra vez tú, qué maravilla).
X -con cara de duro-: Qué hay (estás tan hermosa).
Y -mirando hacia otro lado-: Nada (me encantaría contarte tantas cosas).
X -con sonrisa irónica-: Pues no es mucho (yo te recitaría versos tristes esta noche).
Y -rabiosa-: Si no te gusta te largas (dime lo que quieras).
X -indiferente-: Por la cara (cuando me acerco a ti siento el temor de que te marches, de cuándo te veré la próxima vez).
Y -despectiva-: Que te den (Quédate a mi lado y olvídate de lo demás).
X -impasible-: Que te zurzan (Cuánto te amo).
Quedan todavía muchos siglos para que los científicos inventen el traductor sensorial. Un aparato que, implantado en el cerebro, permitirá por fin que X e Y sean capaces de expresar lo que sienten entre paréntesis. Hasta que llegue ese momento, tomarán brebajes repugnantes de madrugada, rodeados de un sonido infernal, en un lugar siniestro y lleno de humo, como si disfrutaran de una extensión terrenal del infierno que se repite, cíclicamente, cada fin de semana.
(De Cuentos de X, Y y Z de F.M.)



















