MeDiTaNgO... (oDa a FóRmULa 1)
Por aquel entonces, si me hubieran preguntado a qué país viajaría primero, habría contestado sin dudarlo ni un instante: Argentina. Desde que vi Martín (H) se había convertido en una especie de fiebre, como la que apenas unos años antes me había dado con Irlanda. Argentina...y, ¿por qué? Influyó también bastante un catálogo de Mango en el que salía el barrio La Boca de Buenos Aires donde las casas son de colores muy vivos, parecen la casa de Frida Kahlo, y el tango... que siempre me ha parecido un baile muy erótico y cuyas letras son pura poesía cantada. Una postal del Malecón de La Habana colgaba justo debajo de la ventana de mi cuarto en la residencia, desde la que, si te inclinabas en el sillón del escritorio hacia atrás, sólo veías cielo, de un azul más clarito que el de casa, y si te levantabas un poco, El Parque del Oeste con el mar al fondo, de colores cambiantes. En un cuarto enorme, doble pero de uso individual por pura suerte, viví mi primer año fuera de casa. Por aquel entonces, un móvil era un lujo de pijos, así que no tenía mensajitos ni toques ni nada de nada por dar ni recibir. Soledad y silencio. Una residencia que aún era femenina y en la que no tenía ganas de hacer amigas ni veía a nadie interesante con quien intimar... Hasta que a final de curso A.V. y yo nos dimos cuenta de que estábamos del mismo bando, sentadas en un sofá secándonos las lágrimas disimuladamente para que no se diera cuenta la otra de que Estación Central de Brasil nos había emocionado y al final riéndonos a carcajadas cuando nos sorbimos los mocos a la vez. Momento mágico.
Pero yo estaba sola en una ciudad que ninguna de mis amigas había elegido para estudiar. Y no tenía móvil para cuando me sentía sola.
¿Qué me quedaba? Papel y boli. Cartas y cartas que nos escribíamos frecuentemente y que guardo hoy en cajas en mi cuarto. Alguna vez he releído alguna y he sentido nostalgia, no de aquel tiempo, fue bastante duro y frío como para echarlo de menos, pero sí de aquellas palabras que compartíamos mis amigos y yo por medio de la escritura y que nos unió tanto, especialmente a E. y a mí, que apenas nos conocíamos antes de irnos a la universidad y por carta (¡llegamos a escribirnos una carta a la semana!) nos dimos cuenta de todo lo que teníamos en común.
Las cartas y la radio.
La radio se convirtió para E. y para mí en nuestra forma de sentirnos cerca, mediante la emisora más estupenda que ha habido nunca: Fórmula 1 . Las mañanas en que llegaba pronto de clase, iba directa a enchufarla para escuchar a Pedro Sánchez y Raimundo Angosto en Sexta Planta, un programa basado en un contestador en el que los oyentes dejaban mensajes (como el famoso: "Soy El Colgao. ¡Que alguien me baje de aquiiiií!") y, a ser posible, había que regalarles un jamón a los presentadores, esos dos individuos incomparables que convertían cada mañana en un ataque de risa. E. me contaba que a veces iba por la calle escuchándolos y no podía evitar soltar una carcajada con las consiguientes miradas de los peatones, aún no acostumbrados a gente que habla o se ríe sola por la calle. Aquí podéis escuchar su despedida y leer algunos especiales, también hay foros por ahí de los sextanautas que siguen funcionando.
Por la tarde, en la sobremesa, llegaba Vicky Tessio con su dulce voz en el programa especializado en cine Boca a Boca , qué maravilla de programa era ese. Bandas sonoras intercaladas con diálogos estupendos de grandes películas y nuevas bandas que nos presentaban con su biografía completa, de modo que sabíamos lo que estábamos escuchando perfectamente. Conservo algunas cintas por ahí grabadas mías y de E.
Las tardes eran de Correcaminos, un programa especializado en música de los 60.
Y también recuerdo a Pepa Rosales con su programa de música negra, ¡qué voz la de Pepa Rosales!
Y El boulevard del jazz con Jaime Domínguez!
Cuando avisaron de que Fórmula 1 se acababa, no me lo podía creer, me quedé paralizada mirando la radio sin ver nada, luego avisé a E., que también se había enterado. Luego lloré. Y unos días después le escribí un email a Vicky Tessio, como supongo que harían muchos seguidores de Boca a Boca, mostrándole mi tristeza y mi admiración por el programa y por la emisora en general, ella me contestó dándome las gracias y confesándome que aún sentía más ella ese fin inesperado.
Luego quitaron Fórmula Uno y la nueva emisora la colmaron de programas de radio fórmula, en el que no te explicaban qué música te ponían ni hacía falta, porque eran los cutrehits del momento. Una radio en la que el radioyente ya no era importante, ya no dejaba mensajes ni emails ni participaba de ningún modo en el desarrollo del programa. Una radio inculta y simplona como casi todas las demás. Una verdadera pena que en este país se pierdan cosas así como si nada.
Hoy Fórmula 1 es Canal Fiesta Radio.
No hay más palabras.
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Autor: Miguel
No sabes el gusto que dar leer esta oda que le has hecho tan bien a SextaPlanta... realmente eran buenisimos, pero se impuso lo comercial.
nos vemos en los bares.
Fecha: 30/05/2006 09:26.
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Autor: nUhN
Qué alegría poder escuchar esos trocitos de recuerdos...me encanta la web de los sextanautas.
Fecha: 30/05/2006 15:33.
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Autor: Miguel
Si usas Mozilla talvez no haz escuchado esto http://www.miguelmoreno.org/sexta/montajes/sonido/holahola.mp3
Nos quitaron el programa pero no nos quitaran la memoria
gracias
Fecha: 30/05/2006 17:23.
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Autor: nUhN
Muchas gracias, Miguel :)
Sexta Planta y Fórmula Uno siempre serán recordadas...y ojalá a alguien se le ocurra hacer una radio tan buena algún día.
Fecha: 30/05/2006 18:24.
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Autor: Schnuffus T. Firefly
Fecha: 28/05/2009 17:59.



















