aU-DeLà De La MoDe

El día de hoy suma nueve (27=2+7), lo que equivale a 9-7-2006, mi santo. Hoy, por tanto, equivale a mi segundo santo. Nueve es mi número preferido y el número que suma la cifra de mi nacimiento (16-11-1980). Nueve en el tarot es el ermitaño, el que camina de espaldas, alumbrando el pasado, sabio y reflexivo, aprendiz eterno de lo que ya ha pasado, cuando ya ha pasado. Tal y como soy, y tal y como me encuentro hoy, mirando a ayer. Porque ayer por la noche asistí al primer concierto a lo grande de mi vida, el de Depeche Mode en Granada. Fantástico es poco. Mantengo un recuerdo realmente bonito. Dave Gahan (el cantante, yo no sabía hasta hoy mismo cómo se llamaba y como dice Spike: "¿pa qué? Si Depeche Mode van en bloque", pero lo de ayer bien se mereció que lo supiera de una vez) no paró, se mueve y se mantiene genial. Montaron un espectáculo increíble, el escenario era como una nave espacial, con teclados que parecían mandos de pilotaje de color plata con luces, y a un lado del escenario una enorme bola con ojos y una boca en la que se leían palabras relacionadas con cada canción. Aparte de tres pantallas móviles que se superponían o separaban permitiéndonos ver imágenes del concierto en directo montadas con imágenes previamente grabadas, como una tía vestida de una especie de pájaro rojo pasando de una pantalla a otra en la canción "Walking in my shoes", una chica maquillándose y mirando fijamente al público en "I feel you" (uno de los mejores momentos del concierto y el más esperado por mi parte)... pero el cénit llegó para mí con "Enjoy the Silence", canción que me gusta mucho pero no es mi preferida, quién sabe por qué fue esa la elegida para inundarme por dentro y hacerme sentir la sensación más maravillosa del mundo: un orgasmo sentimental, como yo llamo al instante en que ves que todo está perfecto tal y como está, que ya no hace falta nada más, un poco como el "Soy el Rey del mundo" de Leonardo DiCaprio en Titanic (perdón por ese cutre-ejemplo, pero es el que me ha venido más pronto a la cabeza :D), y supongo que gran parte de culpa la tuvo la letra de esa canción: "All i ever wanted, all i ever needed is here in my arms. Words are very unnecessary, they can only do harm", unido al hecho de que me hallaba rodeada de amigos (Golfo, Añil, Nyx, Crow-Matthew, Ingria, Onironauta, J., La Oruga y Ginebra, que estaba por allí abajo entre la marea) cantando todos a la vez y sonriendo... ¿qué más se podía pedir?
Hoy he quedado para desayunar con Rober y Maryan y parte de aquella magia ha sido contrastada con la realidad, para ver qué había de efímero en lo experimentado la noche anterior y qué se ha quedado conmigo para siempre. Y así, los aspectos que considero que pueden ser rellenados en mi vida, y que la exaltación inocente del clímax no juzgaron importante anoche, han sido dispuestos sobre el tapete. Ellos dos, como yo, se sienten perdidos en cuanto a qué hacer ahora, ¿qué somos? Como muchos congéneres, no tenemos ni idea de para qué hemos estudiado lo que nos gustaba si ahora no podemos ser como nos gustaba y vivir de ello... Y nos hemos mirado con ojos fervientes, alegres de volver a vernos y compartir un mismo deseo, con ganas de realizar algo grande, de hacer algo juntos que nos llene de vida, porque no es fácil encontrar grandes amigos por estas calles desiertas de agosto, y nosotros seguimos queriendo estar en contacto... y eso es algo grande ya de por sí. Creo que este jarro de agua fría ha llegado justo cuando lo necesitaba, como una vacuna contra la rendición y la apatía, puesta después de haber pasado ya esa enfermedad... bueno, quizás así no la cojamos la próxima vez, quizá no haya más próximas veces ni para esto ni para nada y por tanto, hay que hacer algo, porque de vez en cuando aparece una persona o dos, o un día o algo que, como dicen en Carnivale, siembran una esperanza en medio de la desesperanza, y te hacen ver que sólo es imposible de verdad lo que nunca se intenta...
Comentarios » Ir a formulario
![]()
Autor: Peregrino
Fecha: 02/08/2006 19:04.



















