LoSt iN PoSTaTioN
Bieeeeeen, gracias a Google (y a Fernando, un chico de blogia que fue quien me lo aconsejó, todo hay que decirlo) he recuperado mis posts perdidos!!! Aquí pongo los tres seguidos:
La CaSa DeL SoL NaCieNTe (07/02/03)
Una de las canciones que me han gustado siempre y que hasta hoy no sabía cómo se llamaba ni de quién era, por casualidades de la vida la encuentro en los créditos de apertura de la primera parte de La mejor juventud, una película italiana de la que me han hablado muy bien, pero está dividida en dos partes en España debido a su larga duración, así que me esperaré a tener la segunda para verlas juntas.
Así que acabo de descubrir a The Animals ,... y yo que me imaginaba un tío mayor vestido de cowboy, jejeje, pero el nombre sí me suena y luego he descubierto que muchas canciones también, por fin se unen en mi mente XD, y además el cantante es Eric Burdon, que vino el año pasado en concierto a Granada y yo quería ir porque leí algo sobre su música que ahora no recuerdo, por ahí tendré el recorte...voy a buscarlo... ah! aquí está, en mi libretita moleskine que lo guarda todo, ahora recuerdo que lo recorté porque por detrás justo venía hablando de Van Morrison...a ver qué ponía, atención a este momento en directo, os váis a enterar a la vez que yo... ¡Aggh! Bueno os enteráis con segundos de seguridad de retraso, jajaja, porque empieza directamente diciendo:
"La voz de La casa del sol naciente en Granada. (Anda que más claro y no me entero del título de la canción, jajajaj, ains. Luego sigue...)
Uno de los nombres míticos de la historia de la música popular contemporánea (...) probablemente una de las voces más elogiadas y radiadas de la historia del R&B por la melodía inmortal y atemporal de La casa del sol naciente (por si no me había enterado aún). En 2004 volvió tras una década de ausencia a los estudios de grabación para publicar su disco autobiográfico, My Secret Life. En 2005 editó el directo Live Athens y nada más comenzar 2006 ya está en la calle su nuevo disco Soul of a Man. Burdon fue líder y fundador de The Animals y es uno de los músicos más carismáticos de la historia. El cantante ha tenido una notable influencia en la escena psicodélica de San Francisco y una postura antibelicista."
Pues ahora sabéis por qué estuve a punto de ir al concierto... tenía que haber ido :(.
Bueno, como yo digo, nunca es tarde para descubrir buena música. Aquí os dejo The Animals con The house of the rising sun... (Y atención a la sonrisa complaciente del guitarrista, el rubio, desde cuando quedan 34 segundos hasta el final, sale justo detrás de Eric Burdon, es genial, se pasa todo el vídeo más serio que una patata y de pronto se descojona XDDDD)
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BaRiCCo, BaRiCCo (05/02/07)
En nuestro reciente viaje, tuvimos que hacer escala en Milán, nos sobraba un poco de tiempo y nos metimos en una de las tiendas del aeropuerto a mirar libros, pero por supuesto, exceptuando algunos en inglés, todos estaban en italiano. Así que nos pusimos a buscar los de Baricco, porque la edición italiana es mucho más bonita y además es la auténtica. Pronto los encontramos, todos ellos, incluido Questa storia, que a ver cuándo lo editan aquí. Entonces Spike me puso ante las narices uno nuevo y desconocido: I barbari. No teníamos ni idea de qué era, ni de qué iba, intenté leer la sinopsis pero no me enteré de nada. Así que nos quedamos con el título. Y hoy me he puesto a informarme por mi amigo Google, y ya sé lo que es... Tacháaaan: ¡Baricco es bloguero! ¡Ah, le hemos pillado! Y es que un blog es una herramienta que todo escritor debe aprovechar. I barbari es una novela escrita poco a poco en un blog y recientemente editada en Italia. La podéis leer (si sabéis italiano) haciendo click justo aquí: http://www.repubblica.it/rubriche/i-barbari/index.html
Y también me he enterado, como siempre me pasa cuando busco una cosa por Google, que me entero de muchas más, que hay un proyecto por ahí por el que Baricco se puso a leer City con banda sonora, y sí, lo podéis escuchar haciendo click justo aquí: http://www.astralwerks.com/air/city_reading/default.html (Le advierto de antemano al señor Añil que verá un caballo blanco con luz rojiza, para que no se asuste :P) y también lee La Ilíada de ciudad en ciudad, el tour y demás lo podéis ver aquí: http://www.raccontodelliliade.it/
Y ya que estamos, la web de Baricco: www.oceanomare.com
Océano Mar... justo el libro que he retomado ahora desde el principio y esta vez lo acabaré deliciosamente.
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Lo Que Fui Y Lo Que Soy (04/02/07)
Mi primer año de universidad fue horrible. Quizás ya hablé de eso, no lo sé, pero no tengo ganas de ponerme ahora mismo a repasar todos mis posts anteriores para comprobarlo, así que si ya he hablado, lo escribiré de manera diferente esta vez seguro...
En el colegio, yo siempre fui una niña extremadamente tímida que no se relacionaba con nadie excepto dos o tres personas de la clase (y éramos casi 30). Mi clase era mayormente femenina, a excepción de 3 ó 4 niños. Supongo que si hubiera sido mayormente masculina la cosa habría cambiado bastante, y es que yo creo que los niños son menos prejuiciosos para esas cosas, le hablan a las niñas tímidas sin problemas, bueno hablo de algunos, porque en mi clase he dicho que había muy pocos y de esos muy pocos sólo hablaba de vez en cuando con 2, pero puestos a comparar, todo el resto de la clase (unas 20 y algo) eran niñas, de las que sólo hablaba con unas 5. Es bastante significativo, pienso yo. Las tías somos más enemigas por naturaleza, aunque deteste reconocerlo. De las niñas con las que hablaba, una era mi mejor amiga, I., y siempre nos sentábamos juntas, aunque muchas veces nos peleábamos y separábamos un centímetro las mesas, casi siempre me enfadaba yo (qué le vamos a hacer, ya desde pequeña era "enfadica"), pero al rato ya estábamos mejor que siempre (sigo siendo exactamente igual, me dan prontos chungos y luego me arrepiento en seguida). Pero esto no es lo que quería contar del colegio, lo que quería contar es que yo odiaba el colegio. Aparte de las clases, que sí me gustaban (bueno, matemáticas regular, menos cuando lo entendía bien, claro), todo lo demás era odioso, me sentía "marginada" en ciertos momentos, me sentía tomada por tonta; no por tonta de torpe, porque yo a mi pesar era una de las mejores de la clase, sino tonta por poca inteligencia emocional, por no saber relacionarme y por tanto, aislada. En esos años empecé a desear ser escritora, descubrí mi primer diario a los 11 años y con él, mi segunda vía de escape, después de la lectura, allí podía escribir todo lo que me hacía daño y cagarme en ello como había deseado durante todo el día y dejarlo encerrado en papel. Muchas veces he leído aquellas páginas y me he reído, si yo fuera niña ahora se iba a enterar más de una de muchas cosas... (o eso creo).
Lo que quiero decir es que en el instituto encontré la libertad, o al menos un principio de ella. Escogí el instituto al que no se iba nadie de mi colegio, excepto dos o tres quizás, para empezar una nueva vida sin que nadie me conociera de antes. Conseguí, por magia del destino, que en mi clase no hubiera nadie conocido, y eso me hizo relajarme como nunca. Yo ya no era la empollona ni la pava, ahora era yo desde el principio. Pero mi timidez seguía ahí, mucho menos radical, pero seguía, estaba claro, nadie cambia tanto de la noche a la mañana. Cuando llegaron los exámenes volví a ser la empollona de la clase. Ya volvía a comenzar un poco todo otra vez... Lo bueno es que para entonces ya había hecho nuevos amigos, y me sentía mejor que nunca. Lo malo de todo es que empezaba mi adolescencia, y por tanto, mi "edad de merecer" y mis primeros "deseos sexuales". Por aquel entonces me acababan de poner un corsé de esos que llegan hasta el cuello, porque mi columna estaba desviada, así que acumulamos: Tímida + Empollona + Corsé = Descartada por los tíos. Aquello fue un poco amargante cuando me gustaba alguno, pero por suerte, yo aún no salía mucho por ahí (recuerdo que mi hora de recogida era a las 23:30h! vamos, igual que los jóvenes de ahora, jeje) y de la clase no me gustaba ninguno. Pero claro, yo era muy enamoradiza y eso pronto fue un problema para mi destrozado ego. La única cosa que me sacaba a flote era mi deseo de escribir, nunca he vuelto a sentirme tan segura como me sentía entonces, y eso que considero que ahora sé muchas más cosas y escribo considerablemente mejor, pero en cambio ahora me encuentro mediocre, en aquellos años yo me sentía invencible.
Los años de instituto significaron para mí el fin del martirio de mi infancia, sé que no había conseguido superar del todo mis dificultades de integración, pero sí había mejorado bastante y conservo muy buenos recuerdos y muy grandes amigos (de hecho mis "amigos de siempre" de la actualidad los conocí estando en el instituto). Nada que ver con el colegio. Yo consideraba un logro personal enorme todo aquello, estaba orgullosa de mí, por eso cuando una vez en clase de Psicología nos hicieron definirnos mutuamente y alguien me definió como "tímida y cerrada" y además la profesora estuvo de acuerdo (otra persona me definió como "consciente de todo", aunque yo nunca he logrado entender a qué se refería exactamente y la profesora también estuvo de acuerdo en eso, lo mismo es que la profesora estaba de acuerdo en cualquier definición sobre mí, quizás porque no sabía nada sobre mí excepto que sacaba buenas notas), yo me ofendí muchísimo y se lo dije: "no me considero tan tímida y tan cerrada como me ven" ella me dijo: "pero una cosa es lo que pensamos y otra lo que piensan de nosotros". No pude soportarlo, ella no tenía ni idea de lo que me había costado conseguir ser así, estaba subestimando mis méritos. Pero luego lo entendí, yo no podía "intimar" con todo el mundo, sólo algunos elegidos podrían conocerme como soy y yo sólo podría conocer realmente a algunos elegidos. No podía aspirar a más, y tampoco lo deseaba.
Pero entonces, y vuelvo al principio del post, llegó mi primer año de universidad, y con él, todo lo conseguido se fue al garete. Mi carrera elegida, Turismo (quién sabe por qué, como siempre digo), no estaba pública en Granada, ciudad a la que me quería ir porque dos de mis amigas se iban allí y porque odiaba Málaga, como ya conté en una ocasión. Pero Turismo estaba en Málaga, así que allí me fui, sola de nuevo, y esta vez yo no quería. Como era el primer año y no conocía a nadie, me fui a una residencia, y como no había dinero para pagar una habitación individual que me guardara de malas compañías, tuve que elegir (elegir no, me fue impuesto) cuarto compartido. Con tanta suerte que me tocó una compañera con la que no tenía ni un punto en común excepto que también hacía Turismo, gracias a los dioses en distinto horario, pero eso también fue problemático, porque yo tenía clases por la mañana, con lo que me acostaba temprano, y ella por las tardes, con lo que se acostaba tarde. Pronto todo se arregló, ella había pedido un cuarto individual pero le habían dado compartido porque no quedaban libres, pero cuando quedó uno libre se fue sin pensárselo, si yo hubiera tenido la oportunidad tampoco me lo habría pensado. Mi compañera se hizo amiga de unas tías con las que, si no fuera por ella, yo nunca me hubiera juntado. Era otra vez como volver al colegio, las mismas tonterías, las mismas críticas no fundadas, la misma mierda una y otra vez en mi vida. Y yo decidí volverme autista. Desde que mi compañera se fue de la habitación, yo no salía del cuarto más que para comer (por entonces no había sala de Internet en la residencia, si no esa habría sido mi casa) yo "necesitaba" a mis amigos de siempre, necesitaba estar con ellos para sentirme como había descubierto que podía sentirme, libre, yo misma. Allí volvía a ser la "discriminada" del colegio, la autista, la asocial, la estúpida e incomprendida. No era feliz, y me encerraba en mi cuarto a escribir cartas a mi gente y leer y releer las que ellos me enviaban. Hasta el año siguiente, los móviles eran una cosa recién descubierta para pijos, así que no me quedaba otra que escribir. Y gracias a eso y a que en clase hice buenas amigas, pude subsistir en la residencia hasta los últimos meses del curso, cuando descubrí que AV. tampoco congeniaba con las demás y se unió a mí o yo me uní a ella. En una ocasión me enteré de que les había dicho a las otras que yo no era tímida, sino que ellas no se habían molestado en conocerme, no os podéis imaginar cuánto la adoré cuando me contó eso. AV. y yo seguimos siendo grandes amigas a pesar de la distancia y del tiempo que hace que no nos vemos, y sé que es una de esas pocas amistades en las que el tiempo pasado o la distancia enorme no hace mella, siempre que hablamos compruebo que todo sigue desde el punto en que lo dejamos la última vez.
A partir del segundo año, y gracias a nuestra nueva amistad y a que las "otras" se fueron y nueva gente vino, todo fue mucho mejor en la residencia. Aprendí a sentirme bien como era, poco sociable y rara, me gustaba, era como una seña de identidad.
Cuento todo esto, porque antes de ayer me encontré en Granada a mi, por tiempo breve, compañera de habitación del primer año. Yo la había visto otro día, pero ella no se había dado cuenta, y yo no deseaba pararme. Pero antes de ayer fue inevitable, aunque ella se hizo la tonta, yo decidí pararme y demostrarle que ahora no soy la persona autista que conoció, que hablo y pienso y siento cosas. Ella se sorprendió bastante de verme y de que me parara, su cara era demasiado obvia. Resulta que casi somos vecinas de trabajo, tan cerca siempre y tan lejos. Cosas de la vida.



















