pRiMeR iNteNto... fALLo.
La lista a recordar no estaba hecha para seguir en orden, pero el primer punto me parecía el más atrevido, osado o el que requería mayor voluntad, si se quiere, por mi parte, así que lo tenía en el punto de mira como primera acción para demostrarme a mí misma que, si lo hacía, lo de la lista iba realmente en serio (va totalmente en serio, pero necesito ponerla en práctica para que comience a ser real).
Se conoce que soy una persona con gran dificultad para decidir levantarme, así que el pasado lunes, cuando sonó el despertador que, con gran disposición de ánimo, había programado la noche anterior (junto con una libreta y mi diccionario de alemán, que esperaban ansiosos por ser utilizados en la mesa del comedor) para asistir al día siguiente a clase de Alemán I en la facultad de Traducción en calidad de oyente, no pude más que apagarlo y seguir durmiendo.
Lo de la clase de alemán me parecía perfecto, de este modo mataba varios pájaros/puntos de la lista de un sólo tiro: ir a clase como oyente, repasar alemán y conocer gente nueva (aunque fueran tiernos zagales de 18).
Hoy miércoles, el despertador ha vuelto a sonar más temprano de lo humanamente recomendable para mí, pero esta vez he hecho un esfuerzo sobrehumano y me he sentado en la cama. A continuación me he pasado unos 10 minutos mirando a mi alrededor con ojos medio cerrados y la luz encendida, decidiendo si ir a clase o dormir un poco más y "ya iré después del puente de Todos los Santos", lo cual suponía una propuesta atractiva... Pero luego he pensado "para el puente mandarán ejercicios, así que la clase del lunes será un coñazo corrigiendo cosas que no tengo hechas, mejor voy hoy y así las hago yo también". Total, que finalmente he conseguido salir de esa maldita tentación cálida entre el colchón y el edredón de pluma, he desayunado y he ido a clase.
La clase era de 9 a 11 y la profesora ha llegado casi a las 9.30. Yo recordaba algo de que las clases eran algo raras por lo que me había contado mi compañera de habitación de la residencia, pero no caía en los detalles... De pronto la profesora abrió la puerta de la clase, entramos y me encontré con que todas las sillas de cara a la puerta estaban ocupadas menos la de la penúltima fila, pero no podía sentarme en ella porque detrás mía venía más gente, así que he tenido que pasar al fondo y, con el consiguiente retraso, no he podido pedirle permiso a la profesora para asistir como oyente porque ya se había puesto a decir "vamos a empezar a corregir". Así que me he quedado sentada a ver qué tal la clase y, si me gustaba, ya al final le pediría permiso.
La profesora, que no paraba de decir "más rápido, más rápido, que no da tiempo" todo el rato, ha empezado a dar clase. La clase, a mi pesar, ha sido tal y como pensaba que sería la del lunes próximo: una hora y media corrigiendo "ejercicios", así entre comillas, porque exactamente éstos consistían en analizar textos en alemán gramatical y sintácticamente, de cuyo significado los pobres iniciados no tenían ni puñetera idea y yo, que algo recuerdo, tampoco me enteraba de mucho (eso es lo que me había dicho mi compañera y que no recordaba, pero no imaginaba que fuera tan caótico).
La verdad es que me he asombrado muchísimo y gratamente de que ellos fueran capaces de hacer eso (decir qué función tiene cada sustantivo, adverbio,... y en qué caso está utilizado en cada frase) algo que yo, conociendo la gramática y algo de vocabulario, apenas sabría hacer. Pero entonces me he preguntado ¿este método les será de utilidad en el futuro? Y he llegado a la conclusión de que es la peor forma de aprender un idioma que he visto nunca. Vale que ya saben hasta cómo se forma la pasiva y el imperativo (cosa que se aprende generalmente en Alemán II), pero ¿para qué sirve conocer todo eso tan pronto si aún no saben ni cómo van a decir nada en pasiva o imperativo? ¡Es estúpido! Se van a armar un follón horrible en la cabeza en cuanto lleven otro mes más de clase y encima estudiando Traducción, que tienen que dar clases de dos idiomas más. ¡Pobrecitos! ¡Y encima pagan la matrícula! (todo esto lo digo para aprovechar la poca función de "denuncia social" que puede tener un blog, me da pena de esos chicos que quieren aprender alemán de la forma más simple posible, porque ya de por sí el alemán intimida de primeras, aunque luego no sea para tanto, pero si les arman este barullo no me extraña que salgan por patas).
Total que al final de la primera media hora ya había decidido que no iba a volver, mejor repasaba de manera autodidacta. Eso sí, apunté el libro que utilizaban para ojearlo luego en la librería Picasso, aunque estaba escrito por la profesora y por una amiga suya y compañera de método, también profesora de alemán, así que no me atraía demasiado y de hecho luego lo he hojeado y no mola nada.
Al final de la clase me he dicho "bueno, al menos ve a decirle que eres oyente por si decides repetir otro día", he ido y se lo he dicho y ella me ha dicho: "No se puede, no nos dejan hacer eso porque entonces esto sería una academia". Me ha dejado planchada, si me llega a gustar la clase tendría un gran disgusto, por suerte ha sido todo lo contrario. Pero luego he pensado... ¡qué fuerte! ¿Y si me llega a gustar la clase? ¿cómo que no se puede ser oyente? Yo he estudiado Turismo y Comunicación Audiovisual, lo cual equivale a muchas asignaturas y profesores distintos y en muchas de ellas recuerdo haber visto oyentes que le pedían permiso al profesor y no había ningún problema. Incluso llegué a asistir a un curso extraescolar (extrauniversitario, vamos, que se hacía fuera del horario de clases quiero decir) de guión exclusivo para estudiantes de Comunicación Audiovisual mientras cursaba Turismo y no me pusieron ni una pega para ser oyente, incluso me preguntaban por mis ejercicios.
Conclusión: ¿Cómo que no se puede ser oyente en la facultad? La expresión "soy oyente" la oí por primera vez cuando fui a la facultad. Yo lo consideraba un derecho básico de todo ser humano (al menos si no molesta a nadie ni le huelen los pinrreles a roquefort o el aliento a pisto -esta mañana me olía a pan con Philadelphia y Nescafé, y no es product placement, es que es lo que hay). No lo entiendo y me parece muy, muy mal. ¿Y si alguien ha perdido un año porque ha suspendido selectividad o se le ha pasado el plazo de matrícula y quiere decidir si de verdad le gusta una carrera? Debe poder ser oyente cuando le plazca, además el simple hecho de ser oyente te está limitando a no beneficiarte del título de la carrera o del certificado de notas, es un justo intercambio. Espero que lo de hoy sea un simple caso aislado.
Primer punto de la lista... fallo. Aunque lo de conocer gente nueva lo sigo manteniendo, hay más formas.
Comentarios » Ir a formulario
![]()
Autor: Ginebra
Pa mi que la mujer esa era un poco estúpida porque yo he visto a gente que ha hecho eso y a mis profes les ha parecido estupendamente. Ya me decía Elena (que empezó Traducción), que allí la gente es más prepotente que otra cosa.
En fin, que no dejes de hacerlo porque esa persona te haya dado un chasco, anímate y si tb quieres perfeccionar el inglés vente conmigo a alguna!!
Besitos
Pd: esta noche me disfrazo de mimo ;)
Fecha: 31/10/2007 18:06.



















