IL GoRgo (eL ReMoLiNo)
Ayer vi a Baricco y a Marlango en Sevilla en una actuación en la que Baricco leyó textos de varios autores de distintas procedencias y Leonor Watling leyó/interpretó, de forma magnífica, el texto (o poema prácticamente) que le dedica en Océano Mar al mar.
Pero de todos los textos que se leyeron, yo elijo Il Gorgo (El Remolino, de Beppe Fenoglio , paisano de Baricco y ya fallecido) porque con una sutileza de enorme emoción contenida llegó hasta lo más profundo de mis recuerdos, me desarmó en mis dificultades y me habló de la vida, la magia de la vida en sus gestos más pequeños. La máxima expresión del poder de la literatura.
Me hizo llorar.
Se entiende bastante bien (si no, siempre nos quedará el medio-traductor de Google o el wordreference ) pero sí hay que explicar que el remolino, en la corriente del río Belbo, en el norte de Italia, es algo así como el Tajo de Ronda, un lugar al que la gente, un día, decide arrojarse y quitarse la vida, entregándose a la naturaleza. Salvo que, como explicó Baricco, en el remolino del Belbo los cuerpos desaparecen sin ensuciar, sin molestar. Rumbo al mar...

















