Lo QuE nUnCa LleGué a hAcEr
¿Cómo se puede ser tan aburrida? Cada vez te entiendo menos, con lo bien que me hablaron de ti cuando aún no te conocía, llegué a desearte sin saber apenas de ti y ahora no eres más que lo mismo de siempre...
Parece ser que ha llegado la hora temida y esperada a la vez: quiero conocer a otras.
Y seguramente también me canse de ellas al tiempo, como he llegado a cansarme de ti.
Como sucede siempre que termina un idilio tendemos a recordar los anteriores y, aunque sabemos que algunos eran infantiles o imposibles, hay otros, especialmente los que nunca llegaron a ser, en los que nos gusta recrearnos imaginando que hubieran funcionado. Así, recuerdo aquellas otras, algunas con condescendencia, sé que no eran para mí; pero hay otras, que quién sabe, a lo mejor acabaron antes de tiempo.
Da igual, de todos modos ahora hablo de ti. Tal vez sólo suceda que tu rutina me ha causado asco y me ha hecho verme como te veo a ti, cotidiana y monótona.
No sé muy bien cómo voy a hacer esto, puede ser difícil o puede que no llegue a hacerlo, que me gane mi pereza o mi temor al fracaso.
Pero sé que lo necesito...
Necesito una ciudad nueva.
Comentarios » Ir a formulario
![]()
Autor: Victoria Frances
Fecha: 07/08/2008 17:10.
![]()
Autor: Helena
También pensé en mi misma.
Llamesé ciudad, trabajo,amor, casa, barrio...VIDA. ¿Por qué? Cuando nos dejará descansar la imaginación y disfrutar de lo que tenemos.
Fecha: 01/09/2008 03:10.



















