eL BoRJa
Le he dado a esto una apariencia más de libro de texto infantil, siempre me encantaron esos libros con dibujos y algunas palabras resaltadas en colores, como el Micho o los de Anaya de 1º y 2º de EGB, el de Borja por ejemplo. Aunque para muchos españoles ese nombre se asocie al estatus pijo, para mí siempre será ante todo un niño que vivía en una casa de persianas azules (¿o eran verdes? Mi casa tiene las persianas verdes, lo mismo me estoy liando por eso) y que jugaba a las aventuras en barco con su oso de peluche, se perdía en la ciudad o se iba de excursión con sus amigos y con unos bocadillos que le había preparado su madre y que tenían el nombre del contenido escrito en el papel. Los dibujos eran preciosos y me lo habré releído mil veces.
Cuando yo era pequeña mi madre guardaba todos los libros de los cursos anteriores en un pequeño almacén que teníamos en la azotea. Una vez, ya estaría acabando el colegio, hubo una gran tormenta y ese cuartito se inundó un poco. El Borja fue uno de los libros más afectados, cuando se secó se había rizado entero, a mí me dio mucha pena y me puse a plancharlo página a página con la ayuda de mi padre toda una mañana. Aún seguirá un poco rizado, pero conseguí rescatarlo del olvido del contenedor.
En cuanto vuelva a mi casa lo voy a buscar y escanearé algunas páginas para ponerlas aquí.



















