CoMúN eRRoR (1)
Que te deslumbre una simple bombilla...

En vista de ser prudentes
no deberíamos perder tan fácilmente de vista
nuestro natural distanciamiento hacia los demás
cuando de pronto nos sonríe el mundo.
Medir las palabras que prodigan con evidencia nuestras emociones novatas ante aquellos que aún nos son desconocidos
evitará que, al ser descubierta
alguna de sus posibles turbias intenciones,
no lamentemos haber hablado o sentido demasiado apresuradamente,
en muchos casos ignorando a nuestros aliados.



















